sábado, 20 de diciembre de 2014

Eclipse en la luz errante II

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Haz, compón, busca lo estético y después establece un principio de ruptura, inciviliza, agita, distorsiona, mancha y enturbia.

Establece relaciones entre entre lo uno y lo otro hasta saber si lo inicial lo sientes todavía tuyo.

Es en ese filo disfruto moverme.

domingo, 5 de octubre de 2014

Melancolía en Sefarad

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Hace siglos se expulsaron a los judíos de Toledo. Al acabar la tarde, cuando los turistas se retiran, parece el barrio rezumar la melancolía de Sefarad . Dicen que aún se conservan varias llaves medievales, de metal repujado, de aquellas casas originarias para un regreso que creyeron inminente. 

domingo, 24 de agosto de 2014

Los colores de las casas

casas colores

Dicen que las casas de los puertos son coloridas para que los marineros que regresan, o los pescadores que faenan a unas millas, distinguiendo sus espacios de descanso y afecto, encuentren la tranquilidad.

Hasta que la distancia hizo a la isla un cuerpo extraño en la calima, pude verlas arracimadas en la colina como abrazándose e imaginé que tal vez hoy en día también puedan llevar un símbolo de reposo y una esperanza de descanso al turista.

domingo, 17 de agosto de 2014

El viajero estrafalario


Podemos afirmar por este ferrotipo tan mal conservado que el aventurero del XIX, Sr. Ardan estuvo en la La Gomera. Hasta ahora sólo se tenía constancia en un comentario de su diario, parcialmente conservado, en el que aseguraba que por una apuesta iría desde Santa Cruz de Tenerife hasta esa isla embarcado a la pata coja sin caerse. Allí se perdió el rastro sin saber si esa estralafaria prueba la ganaría o no. 

La foto pertenece a los fondos del Cabildo de La Gomera y parece corresponderse con el Roque Agando. 

viernes, 25 de julio de 2014

LA TRISTEZA DEL INCA


Este era un Inca triste, de soñadora frente,  de ojos siempre dormidos y  sonrisa de hiel,  que  recorrió su imperio, buscando inútilmente  a una  doncella hermosa y enamorada de él.

Por distraer sus penas, el Inca dio  en guerrero;  puso a su tropa en marcha y el broquel requirió;  fue sembrando  despojos sobre cada sendero  y las nieves más altas con su sangre manchó.  

Tal, sus flechas cruzaron inviolables regiones,  en que apenas los ríos se  atrevían a entrar;  y tal fue, derramando sus heroicas legiones: de la selva a los andes al mar.  Fue gastando las flechas que tenía en su aljaba, una vez y otra y otra, de región en región,  porque cuando salía victorioso,  lograba levantar la cabeza, pero no el corazón. Y ya cuando de tanto levantar la cabeza,  celebró bailes magnos y banquetes sin fin,  pero no logra nada disipar su tristeza,  ni la sangre del choque, ni el licor del festín. Nada entraba en el fondo de su espíritu oculto: ni las cándidas ñustas de dinástico rol,  ni los cirios de Quito, consagradas al culto,  ni del Cuzco, tampoco, los vestales del sol.

Fue llamado el más viejo sacerdote “adivina este mal que me aqueja y el remedio del mal”;  dijo al gran sacerdote, con voz trémula y fina,  aquel joven monarca, displicente y sensual.  -¡Ay, señor! - dijo el viejo sacerdote - Tus penas remediarse no pueden; tu pasión es mortal.  La mujer que has ideado tiene añil en las venas  un trigal en los bucles y en la boca un coral. -¡Ay, señor! - ciertos días vendrán hombres muy blancos,  Ha de oírse en los bosques el marcial caracol: cataratas de sangre colmaran los barrancos, y entrarán otros dioses en el Templo del Sol.

La mujer que has ideado pertenece a tal raza,  vanamente la buscas en tu innúmera grey,  y servirte no pueden oración ni amenaza,  porque tiene otra sangre, otro dios y otro rey. Cuando el rito sagrado le mando optar esposa,  hizo astillas el cetro con vibrante dolor, y aquel joven monarca se enterró en una fosa y pensando en la rubia fue muriendo de amor.

José Santos Chocano.


domingo, 16 de febrero de 2014

El vientre iluminado


A Gordi.

No pude verlo por la niebla pero afirman que en el retablo de esta Iglesia existe una virgen embarazada colocada de tal manera que a una determinada hora la certera luz del sol le alumbra el vientre y lo demás permanece en las tinieblas.

lunes, 6 de enero de 2014

domingo, 5 de enero de 2014

Presencias


En aquel indescifrable laberinto de olivos debían estar todas las vidas posibles. Lo intuía de pequeño, sólo quedaba buscar bien, saber mirar. 

Cuando las tinieblas se coagulaban emergían ruidos que se suspendían rezagados sobre las ramas como presencias de otro tiempo y a tu respiración se amarraban jadeos ocultos, tintineos del aire bajo miríadas de estrellas.

Era la historia, era la fantasía de visita.  
Sólo quedaba mirar, mirar bien.