10.02.2018 (mañana….no podré)
En este, oh, mi grito al vacío, en este rinconcito donde arracimo fotos, diré que me encanta fotografiar varias cosas. Deformaciones profesionales. Buzones, bicicletas y bancos. Objetos llamados a la extinción.
10.02.2018 (mañana….no podré)
En este, oh, mi grito al vacío, en este rinconcito donde arracimo fotos, diré que me encanta fotografiar varias cosas. Deformaciones profesionales. Buzones, bicicletas y bancos. Objetos llamados a la extinción.
08.02.2018
Una casa minúscula en un lago alejado de toda población. Probablemente una broma, la construcción de una casita para trolls.
02.02.2018
Como aquellos días, narrando las historias secretas del hielo y mecíendo la desnudez de los abedules, nos recorre un viento polar.
31.01.2018
Como hago un mes de fotos un guiño al mes de enero que se va. Pocas cosas tan sastifactorias como tomar un café caliente viendo el frío que hace fuera.
30.01.2018
Un meandro del río. Al fondo entre esa arboleda de troncos blancos suelo pasar a diario. Esta zona es ahora dominio de patos. Resulta extraño que ninguno asomara su pico por esta instantánea.
29.01.2018
El abedul, un árbol por el que siento una especial fascinación. Los confundía con los álamos hasta que acabé distinguiendo sus hojas estriadas y el terreno que comparte.
Un símbolo de lo salvaje, mirarlo y recrear los terrenos ásperos del norte ya sea quebrado por los aludes en Kvaloya o mudando la hoja junto al río Alta.
28.01.2018
La casa de las ventanas tapiadas.
Los crujidos del maderamen parecían latidos en la noche.
27.01.2018 – foto de móvil
Un cuaderno recién comprado, un boli celeste que poco me gusta pero no es tiempo de reparos y una espera a las afueras de una tienda. Con una energía desconocida, sin dudar de nada, comienzo a escribir de pie con un frenesí que creía desaparecido y sin dudar de nada dado que aquí todo entra, se abre un portal a mi mundo y, a la vez, un espacio de desahogo.