viernes, 20 de febrero de 2009

La carretera

Amanecer tenebroso

 

"Cruzar aquella región costrosa y gris les llevó dos días. Más allá la carretera seguía la cresta de un cerro a ambos lados del cual el monte árido descendía. Está nevando, dijo el chico. Miró al cielo. Un solitario copo grisáceo que cayera de un tamiz. Lo atrapó en la palma de su mano y lo vio expirar como la postrera hostia de la cristiandad."

LA CARRETERA - Cormac McCarthy

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Esta foto, claramente subexpuesta, la hubiera desechado de no ser porque en ese momento leía La carretera" de C. Mcarthy, ambientada en un mundo apocalíptico. En ella abundan las descripciones como: árboles muertos, lluvia de ceniza, sol opaco, nieve gris. Y pensé que un poco de todo eso contiene la foto.

lunes, 29 de diciembre de 2008

domingo, 30 de noviembre de 2008

sábado, 15 de noviembre de 2008

Cedro del Himalaya

Cedro del Himalaya

En leyendas indígenas el Cedro Deodara o del Himalaya es el manantial de las palabras, el baúl de todos los términos. También el regalo de los hombres a Dios (Deodara significa eso en sánscrito) por el don del habla. Precisamente en estos días va formando sus piñas.

jueves, 13 de noviembre de 2008

EL LECTOR

El lector [400x300]

A la sombra del magnolio, el lector, tuvo la sensación de que esta vez era el libro el que le leía a él.

jueves, 6 de noviembre de 2008

ESPINARIO

El niño de la espina

Concentrado en sacarse la espina. Siempre creí que el molde de esta escultura de arriba fue la que preparó Velázquez valiéndose de un dibujo del original del siglo II a. C.

Pero no. Parece que esa obra de Velázquez fue robada en los setenta y nunca volvió a aparecer.

En cualquier caso me gusta ésta; sobre todo, la expresión del rostro y el cabello. Se encuentra en el Jardín de la Isla de Aranjuez.

miércoles, 22 de octubre de 2008

CALLE DE PORTUGAL

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“Mañana, también yo —el alma que siente y piensa, el universo que soy para mí— sí, mañana yo también seré el que dejó de pasar por estas calles, el que otros vagamente evocarán con un «¿qué será de él?» Y todo cuanto hago, todo cuanto siento, todo cuanto vivo, no será más que un transeúnte menos en la cotidianeidad de las calles de una ciudad cualquiera.” Libro del desasosiego. Fernando Pessoa.